El título del post de hoy parece el de un libro, ¿verdad? Pues no, es una frase que yo mismo he escuchado, pero antes de explicarlo dejo una noticia, leedla aunque sea solo en diagonal: Un octogenario mata a su esposa que quería separarse de él.

Antes de nada quiero decir que me parece extraordinariamente curioso que gran parte de los asesinatos dentro de la familia se dan entre personas mayores que muchas veces se quieren divorciar. Digo que es curioso porque no puedo evitar preguntarme qué lleva a una persona de 80 años a querer separarse de otra con la que posiblemente llevará conviviendo toda la vida. Pero más allá de eso quería contar una cosa que me sucedió hace unas semanas y he recordado hoy tras escuchar la noticia de que se van a recortar algunos medios de la policía para la lucha contra los crímenes machistas: El Observatorio de la Violencia de Género critica los recortes en prevención
Lo que me pasó el otro día es lo siguiente. El mismo día de la primera noticia, de madrugada, quizá las 3 o las 3 y media de la mañana estaba durmiendo tranquilamente cuando suena un timbre, no era el mío. Mi casa, como la mayoría de las viviendas españolas tiene las paredes de papel, tan finas que incluso se escucha cuando llaman por el telefonillo a alguno de los vecinos, eso fue lo que escuché. En mi rellano somos 3 vecinos y yo soy el del medio, mis dos vecinos son sudamericanos y, en general, no tenemos problemas con ellos más allá de esas súper fiestas que celebran hasta las tantas de la madrugada, ya sea por un cumpleaños o porque el Barça ha ganado un partido (son todos del Barcelona), mi madre se lleva muy bien con la vecina de la izquierda y con los de la derecha no mantenemos casi trato más allá del hola y adios cuando nos cruzamos por el pasillo.
Como decía, el día 25 sonó el timbre a las 3 de la mañana, me despertó pero no me asustó ni me extrañó ya que los vecinos de la izquierda tienen un hijo que suele venir a las tantas de la madrugada ciego de alcohol y a veces pasa mucho tiempo llamando hasta que los padres le abren la puerta (no me pregunteis por qué no tienen varias llaves porque no lo sé). Después de unos minutos llamando, sonó el telefonillo de mi casa, salí de mi cama dispuesto a acordarme de sus antepasados indígenas y comenzar una especie de Apocalipto según subiera por las escaleras. Contesté el telefonillo con bastante mala leche, pero rapidamente me suavizó la respuesta del otro lado:
- Policía, ¡abra!
El policía habló, o gritó mejor dicho, tan alto que le escuché tanto por el telefonillo como por la terraza que queda en el otro lado de mi modesto piso. Evidentemente abrí, y esperé con mi cara de zombi tras la puerta a que subieran, eran 6, creo que 4 locales y 2 nacionales o al revés, no tiene importancia. No llamaron a mi puerta sino a la de al lado, la de la izquierda, llamaron muchas veces (yo cotilleaba como buen español claro), llamaron al timbre, golpeaban la puerta, etc. Después de unos minutos se escucha alguien detrás de la puerta:
- ¿quién es?
- Policía, abra
- No
- ¿Cómo que no? Han llamado, abra la puerta.
- No pasa nada… (no lo escuché bien).
- ¿No va a abrir la puerta?
- No
- Nos han llamado porque había una pelea. – Aclaro que en esa casa vive una pareja con una niña de unos 10 años, si había una pelea solo podía ser entre ellos.
- No pasa nada.
Los policias hablan entre ellos y uno de ellos dice “Nos vamos”. Hablan por la radio y uno de ellos suelta:
- Si la manta no nos llame
En ese momento ni presté atención, ellos se fueron y yo me metí en la cama. Pero estando ahí tumbado me di cuenta de lo que había escuchado.
Y ahora leed la noticia de arriba. Entendeis el desasosiego que me surgió, ¿verdad?
Los recortes de los que hablaba arriba se van a cargar parte del dinero que se usa tanto para campañas de sensibilización en la tele, radio, etc como en cursos a los que acuden los policías para que los sucesos que ilustra la primera noticia o lo que sucedió en mi portal no ocurra. Por que… imaginaos que al día siguiente veo a mi vecina con los labios partidos y un ojo morado, ¿qué hago? ¿no debería denunciar tanto al tío que la ha pegado como a los que dijeron “Si la mata no nos llame”?
Hoy no hay música, me parece demasiado serio el post.

Resulta que además Garzón expresó claramente a los encargados de realizar las escuchas que se debía “garantizar el derecho de defensa”, es decir, que tuvo en cuenta que había conversaciones que no deberían ser grabadas. Los agentes encargados de las escuchas pidieron una mayor concreción para no vulnerar este importante derecho a lo que el juez respondió que él mismo se encargaría de preservarlo, es decir, se debía grabar y transcribir todo y después él seleccionaría lo que era válido para el caso, así mismo eliminaría las partes que vulneraran el derecho de defensa. Pero esto es una pequeña trampa, al menos dentro de mi sentido común, no puede ser que un juez que te va a juzgar escuche todas las conversaciones porque aunque más tarde sean eliminadas ya las habrá escuchado y conocería la estrategia de defensa de los presuntos delincuentes. A mi esto me parece que fue el gran error de Garzón.
Pero niego la mayor porque bajo mi punto de vista Garzón no debería haber sido juzgado. Para empezar la ley debería ser totalmente clara y libre de interpretaciones que puedan dar lugar a error. Y está claro que había varias interpretaciones del fragmento de ley que citaba antes, pues los fiscales aceptaron las escuchas aunque 

